miércoles, febrero 27, 2008

¿Y si gestionáramos el talento como gestionamos la cadena de suministro?

En el último número de Knowledge@Wharton aparece un artículo sobre el nuevo libro de Peter Cappelli, "Talent on demand: managing talent in the age of uncertainty", que saldrá al mercado el próximo mes de abril.

Su tesis es que en un entorno cambiante e incierto ganaríamos mucho si abandonásemos viejas fórmulas y nos decidiésemos a aplicar a la gestión del talento los mismos principios que desde hace tiempo usan las empresas para gestionar sus cadenas de suministro ("supply chain").

En el fondo, la gestión del talento y la gestión de la cadena de suministro consisten en lo mismo: prever qué va a necesitar la organización en el futuro y organizarse internamente para satisfacer esa demanda de la forma más eficiente.

Pero mientras las empresas tienen de sobra asumido que una gestión eficaz de la cadena de suministro depende, principalmente, de saber gestionar incertidumbre y variabilidad, a la hora de gestionar su talento, tienden a recurrir a modelos de planificación estáticos, propios de entornos estables. Como si a través de la planificación fuese posible reducir la incertidumbre, cuando a la incertidumbre sólo se le combate siendo más flexible y adaptable.

Si en la gestión de la cadena de suministro resulta aberrante -y económicamente nefasto- mantener niveles de stocks excesivos, ¿por qué muchas empresas se vanaglorian de poseer un "deep bench" de talento? ¿acaso esto no tiene un coste? ¿es que se han preocupado -como hacen los gestores logísticos- de comparar el coste de pasarse con el coste de quedarse cortos?

Por otra parte ¿cuantas empresas consolidan las necesidades de talento de sus distintos departamentos, unidades de negocio o centros de trabajo para reducir la variabilidad que se deriva de un entorno en cambio continuo? ¿Y cuantas conocemos que se preocupen de reducir los "cuellos de botella" que se producen en los flujos de talento? Más bien pocas ¿verdad? Y qué decir sobre el número de empresas que aplican a la gestión de su talento otros principios propios de la cadena de suministro como la reducción del ciclo de previsiones ("forecasting cycle") la producción just-in-time o la toría de colas.

La realidad del mercado exige flexibilidad y que los responsables de gestionar el talento en las empresas abandonen los modelos que aprendieron hace veinte años. Simplemente ya no sirven.

El libro del profesor Cappelli promete incluir ejemplos de empresas que caminan en esa dirección. Como Duke Power que permite a sus empleados, con ciertas condiciones, intercambiarse puestos del mismo nivel, o Gap que ha abierto su propia oficina de headhunting, o Chubb, que ha eliminado los requisitos de permanencia en el puesto y aprobación del supervisor para cambiar a otro puesto, o McKinsey & Co. que comunica todos los proyectos que necesitan de "associates" y les pide que informen de sus preferencias ...

martes, febrero 19, 2008

Los nuevos recursos humanos

Leo en BNET un artículo de Jennifer Alsever titulado "The New Human Resources". En él se aportan varios ejemplos de empresas visionarias que se han apuntado al carro del "crowdsourcing" y han implantado soluciones organizativas imaginativas, basadas en la colaboración con agentes externos, que les han permitido incrementar su capacidad de resolución de problemas a unos niveles de coste asombrosamente bajos. Me quedo con dos:

Chipotle, una cadena de comida mexicana con central en Denver, nunca se había anunciado en televisión hasta el pasado otoño, cuando decidió lanzar un concurso, dirigido a estudiantes, solicitando propuestas de anuncios para la cadena. La empresa no dio unas directrices demasiado rígidas: algunos gráficos y poco más. El resultado no se hizo esperar. Gracias a MySpace y YouTube, los 60 vídeos participantes sumaron un total de 17,3 millones de vistas en sólo tres semanas y uno de ellos, titulado "Dady", superó los 8 millones de vistas. Los ganadores del concurso compartieron un premio de 50,000 dólares mientras que Chipotle recibía publicidad por valor de varios millones.

Threadless. Fundada por Jacob DeHart y Jake Nickell en el año 2000. Esta empresa de camisetas, que ya factura 14 millones de dólares, se ha desarrollado gracias a la participación de los miembros de una comunidad on-line que pueden enviar a la empresa sus propios diseños, votar entre más de mil diferentes modelos y decir si estarían dispuestos a comprar esas camisetas. Desde el principio, DeHart y Nickell se han dedicado intensamente a cultivar lazos con diseñadores on-line, los grandes dinamizadores de la comunidad de usuarios de Threadless. Siete años después el modelo ha demostrado ser un éxito. Todas las camisetas que han lanzado se han vendido completamente en menos de 6 meses. Todo un récord.

viernes, febrero 15, 2008

Malabarismos mentales (cuando un solo sombrero no es suficiente)

Colabora, compite, cambia, mantén el orden, piensa localmente, piensa globalmente, maximiza resultados, desarrolla a las personas ... ¿Desesperado por la necesidad de reconciliar un sin número de prioridades aparentemente contradictorias ? A veces puede parecer imposible pero en realidad no lo es. Un reciente artículo de Jonathan Gosling y Henry Mintzberg publicado en la Harvard Business Review explica como podemos superar con éxito estas situaciones si combinamos adecuadamente cinco diferentes mentalidades ("mind sets"):

Gestionarnos a nosotros mismos es cosa de nuestra mentalidad reflexiva ("reflective mind-set"). Nos permite contemplar situaciones habituales desde perspectivas diferentes y facilita la producción de ideas innovadoras.

Gestionar la organización depende de nuestra mentalidad analítica ("analytical mind-set"). Es la que nos permite despiezar la complejidad de los problemas y asegura que nuestras decisiones se fundamenten en datos sólidos (tanto cuantitativos como cualitativos).

Gestionar nuestro entorno es tarea para nuestra mentalidad global ("worldly mind-set"). Nos aporta apertura mental y referencias para funcionar con eficacia con personas y en contextos diversos.

Gestionar relaciones es responsabilidad de la mentalidad colaboradora ("collaborative mind-set"). Facilita el establecimiento y desarrollo de relaciones entre individuos.

Finalmente la gestión del cambio es para nuestra mentalidad de acción ("action mind-set"), que nos da la energía necesaria para crear y ejecutar los mejores planes para lograr nuestras metas y movilizar a los demás a la acción.

sábado, febrero 09, 2008

Microsupervisión ("micromanagement")

Prácticamente cada día un nuevo sitio en la red me sorprende con las posibilidades que nos abre la llamada web 2.0. Esta semana he conocido de la existencia de Howcast. A través de vídeos y "wiki-guías", muchas de ellas en clave de humor, podemos aprender a hacer cosas de lo más variopinto: desde pajaritas de origami hasta vómito falso a base de palomitas de maíz y agua caliente, negociar el alquiler de nuestro apartamento, hacer buenas fotos con nuestro teléfono móvil o preparar un fantástico "Tequila Sunrise".

Dentro de la sección "Management & Business Skills" me he encontrado la siguiente "perla", una wiki-guía titulada: "How To Micromanage Like a Real Asshole".

Traduzco:

"Cómo microsupervisar como un verdadero ...

Hoy en día, la microsupervisión -“micromanagement”- se ha convertido en una palabra mal vista, pero seamos honestos: la mayor parte de los empleados precisan de mucha supervisión para evitar que lo estropeen todo.

Ingredientes:

  • Personal a quien microsupervisor
  • Falta de seguridad en uno mismo
  • Incapacidad de confiar en los demás
  • Perfeccionismo

Paso 1: Controle, critique, asfixie

Repita el mantra: “controle, critique, asfixie” mientras se imagina que es un pulpo gigante con tentáculos capaces de alcanzar a todos los que le reportan.

Paso 2: Documente el tiempo que se pierde

Anote a qué hora llegan sus colaboradores a la oficina y cuánto tiempo pierden comiendo. Si es posible controle también el tiempo que dedican a llamadas personales y a charlar con sus compañeros. Documente toda esa información para poder utilizarla en el futuro.

Paso 3: Explique todos los detalles

Asigne una tarea y explique con todo detalle cómo debería hacerse. Recuerde, no hay que dar nada por supuesto, nada es suficientemente obvio como para dejar de explicarlo.

Paso 4: Controle

Diez minutos después compruebe como avanza la tarea y asegúrese de que todos siguen sus instrucciones al detalle. Una buena práctica es interrumpirles cada cuarto de hora para pedirles que le informen de sus progresos.

Paso 5: Machaque a los disidentes

Si por casualidad un empleado sugiere que la tarea se podría realizar de otra forma, acállele de inmediato y, si es preciso, utilice la fuerza.

Paso 6: Interrumpa

Programe varias reuniones de seguimiento a lo largo del día.

Paso 7: Encuentre errores insignificantes

Asegúrese de que cuando revisa el trabajo de cada uno de sus colaboradores, encuentra al menos un error. Revise los más mínimos detalles: el tipo de letra, el espaciado, los márgenes. Señale cada error con un rotulador rojo.

Paso 8: Corrija los errores

Explique a su colaborador cómo corregir cada error. Asegúrese de que dedica a explicarlo más tiempo del que costaría corregirlo.


miércoles, febrero 06, 2008

Adelante

Una empresa en la que es bueno trabajar es una empresa con la que es bueno trabajar. Quizá esto sea lo que quieren que creamos los responsables de la última campaña de comunicación del BBVA. "Apostar por las personas nos ha llevado a lo más alto". A toda plana y en contraportada nos informan de que la revista Fortune les ha incluído en el "Top Companies for Leaders" (en concreto en la novena posición) en creación de liderazgo a nivel mundial. Un reconocimiento que premia la búsqueda de liderazgo y su desarrollo en todas las áreas de la compañía. Por delante en el ranking sólo nombres "míticos" como General Electric, Procter & Gamble, Nokia, etc.

Me pregunto en quién estarían pensando cuando decidieron lanzar esta campaña: ¿en el mercado de empleo (candidatos)? ¿en el mercado en general (clientes)? ¿en ambos?

lunes, febrero 04, 2008

El futuro de la dirección estratégica

Strategy & Focus ha presentado su "Libro blanco de la dirección estratégica en España (2007-2009)". Me llama la atención la segunda parte de este estudio, dedicada al futuro de la dirección estratégica y que se puede resumir en el siguiente decálogo:

  1. Del entorno sólo podemos esperar más cambios y más complejidad.
  2. La orientación al cliente, la tecnología, las personas y la comunicación tomarán un papel relevante dentro de la estrategia.
  3. El éxito de una empresa dependerá de que defina una estrategia clara, planifique adecuadamente, disponga de propuestas de valor diferenciadas pero, sobre todo, de cómo ejecute esa estrategia.
  4. Es de prever una tendencia hacia una mayor descentralización de las organizaciones.
  5. También proliferarán sistemas de gestión más complejos, más completos aunque no necesariamente más complicados.
  6. Los directivos deberán dedicar más tiempo al pensamiento estratégico, pero también a la "ejecución estratégica".
  7. La gestión de las barreras al despliegue, alineamiento y seguimiento de la estrategia se convertirá en una prioridad.
  8. Equipos de dirección efectivos, un liderazgo inspirador y participativo y la gestión eficiente del talento serán otras de las claves de la dirección estratégica en los próximos años.
  9. La retroalimentación de la estrategia será también crucial para conservar el rumbo en un entorno incierto y dinámico.
  10. Finalmente, las organizaciones que no sean capaces de adaptarse a su entorno acabarán desapareciendo.