Empresas multilocales
Decidir la solución organizativa para una empresa que emprende un proceso de internacionalización es uno de esas situaciones "polares" a las que me refería en las dos entradas anteriores. Mucho se ha debatido en la literatura de gestión empresarial sobre este tema: si es mejor un modelo centrado en productos o uno basado en regiones, cuál debe ser el papel de los "country managers", o qué procesos y en qué medida deben homogeneizarse.Lo primero que debería hacer toda empresa que decide ser "multilocal" es identificar sus fuentes de ventaja competitiva en los dos ámbitos -local e internacional- y los obstáculos que le pueden impedir aprovechar los beneficios de la internacionalización, o poner en riesgo las ventajas competitivas de su negocio local.
Luego, deberá sopesar función a función cuáles son los beneficios de centralizar ciertos procesos frente a los riesgos que este proceso de integración puede representar para su negocio local y decidir, en consecuencia, el modelo de integración más adecuado.
En paralelo, sus directivos deberán aprender a gestionar la complejidad del nuevo escenario, ya sea agrupando negocios por áreas geográficas cuándo sea apropiado; definiendo la responsabilidad de la posición de country manager en algún punto intermedio entre los todopoderosos directores generales de las empresas locales y los simples proveedores de servicios compartidos -desconectados del negocio- en que se han convertido en muchas multinacionales, o introduciendo una cultura corporativa común, pero de nuevo, solo en la medida en que de ello se deriven beneficios.


